China ya se cansó de ser la planta de reciclaje mundial

China aprobó el pasado mes de enero una ley que prohíbe la importación de residuos. Los desechos plásticos, los desechos de papel, desechos textiles entre otros más tendrán bloqueada la entrada al país asiático.

Son millones de toneladas anuales de residuos las que producimos a nivel mundial, principalmente residuos plásticos y residuos de papel, algo que para la zona de la Unión Europea ha sido un reto poder procesar por cuenta propia los desechos que nosotros mismos generamos y que al igual que Estados Unidos y Reino Unido, teníamos en el gigante asiático nuestro aliado.

Mercados alternativos para enviar nuestros residuos

Según cifras que se manejan, para el caso de España se exportó hacia China alrededor de un millón de toneladas anaules de desechos de las que unas 140,000 toneladas correspondían a plástico para reciclar.

Si bien existen otros mercados alternativo a China que están ávidos de recibir nuestra basura, está claro que esta situación amerita un exhaustivo análisis y un replanteamiento de la estrategia europea de los sistemas de reciclaje de los países miembros de la zona.

En nuestro anterior artículo del blog comentábamos acerca de las decisiones que ha tomado recientemente Bruselas sobre el reciclaje en la Unión Europea, algo que nos genera inquietudes sobre qué acciones concretas se tomarán para poder por fin crear un sólido sistema de plantas de reciclaje en la región, y en nuestro caso particular: plantas de reciclaje en España.

El reto europeo y español

Con la decisión tomada por China, el panorama mundial de residuos cambiará rotundamente. El plástico, papel, cartón entre otros materiales que desechamos los españoles, deberán buscar urgentemente alternativas antes de que la basura se nos comience a acumular en casa.

Una de esas alternativas está en la posibilidad de que la comisión europea y a nivel local el gobierno español decreten incentivos fiscales para la compra de maquinaria para el reciclaje, así como también otro tipo de estrategias dirigidas al público en general y sus hábitos de compra, consumo y reciclaje en casa.

Se debe comenzar a potenciar la apertura de nuevas planta de reciclaje por toda la península y que esta estrategia vaya de la mano con la producción de materiables reciclables de mejor calidad que faciliten su reutilización y posterior reciclaje.

La apertura de más plantas de reciclaje permitirán aumentar la capacidad de recogida y procesamiento de desechos que podrán recibir una segunda vida.

Todos los países del planeta tienen ahora el reto de reinventarse y adaptarse a la situación que genera la decisión de China de no aceptar más nuestra basura, algo que para algunos generará alarmismo y para otros la posibilidad de encontrar nuevas oportunidades de desarrollo y avances en materia de reciclaje.